P O P U L A C H E R O

Análisis incesante de los discursos populares que nos rodean

¿Bojayá no importa?

con 4 comentarios

La noticia:

Nada nuevo bajo el sol...

Nada nuevo bajo el sol...

En el periódico El tiempo de hoy, Domingo 10, sale una nota surrealista y aberrante acerca de cómo “Descuido, saqueos y negligencia amenazan Nueva Bojayá, donde se invirtieron $34.000 millones”.  Nueva Bellavista el proyecto de altísimo perfil que entregó el gobierno el año pasado para compensar a las victimas de esta guerra ______ ( ¿Fraticida?, ¿demencial? Colombiano: introduce el adjetivo que desees, vos que también estas cansado de este tema).

Tan bonito el gobierno – dirán algunos – ¡Pues no! era lo mínimo que podían hacer después de su negligencia hijue#$”&. Pero eso no importa.

No hay acueducto, ni alcantarillado, no hay luz, se robaron los cables, los mismos adoquines de las calles, y claro tratándose de Colombia se cayó en el viejo jueguito de “Yo no fui fue teté, pégale, pégale que ya fue”.

Extraigo parte del artículo para que vean la complejidad del problema (las negritas son mías):

¿Quién responde?

Un coctel de paternalismo estatal, una mala administración y el desinterés de los habitantes, parece ser el responsable de este balance.

“Cometimos un error: excesivo paternalismo. Como ocurrió con la fábrica de bloques y la ebanistería. Hoy deberían ser las únicas de ese tipo en el Medio Atrato y no hay nada”, dice el ingeniero Rojas.

Pero sostiene que problemas como el del acueducto y la planta de energía, solo tienen explicación por mal manejo de la administración municipal.

“Mientras la Agencia Presidencial para la Acción Social manejó el proyecto de Bojayá, durante casi siete meses, todos los días durante 6 horas hubo electricidad y el acueducto funcionaba”, dice el ingeniero y lo secunda Chaverra, el líder comunitario.

Los propios habitantes admiten que un sector sigue queriendo que los vean como víctimas, por eso no hacen ningún esfuerzo.

El padre González, sin embargo, asegura que no todo lo que se dice sobre los proyectos es cierto y por el contrario cree que hubo mala planeación.

“Yo dije desde el principio que había contratos no viables, como el de los ebanistas. Los estaban ‘tumbando’, por que los altos costos de la zona no compensaban el contrato”.

Y sobre la fábrica de velas, asegura que se quebró porque no podía competir con precios, y que el grupo de los bordados se fraccionó y por eso se fue a pique.

No obstante, reconoce que el excesivo individualismo y la inexperiencia en materia de trabajo asociativo y organizado pudo haber contribuido al fracaso: “Esta es una sociedad adormecida con autoridades a las que les falta responsabilidad”, señala.

Y el líder Chaverra apoya el diagnóstico: “El alcalde pasa 3 días aquí y luego se va. Como que no vive aquí“.

Enny Elena Palacios Caicedo, una habitante del barrio Pueblo Nuevo, también atribuye la crisis a la actitud de los políticos locales. “Los funcionarios hacen las cosas a su manera y la gente está dada al dolor”.

O sea como dijo uno de los dos grandes filósofos colombiano quedamos “revolando en cuadro” (el otro gran filósofo es Pambelé). Pero eso no importa.

La otra versión

¿Es realmente tan sencillo decir que fue negligencia de la gente? ¿Que no se les puede “dar el pescado sino enseñar a pescar”? La sabiduria popular resuelve todo.

Por suerte la blogosfera permite encontrar otras voces. Descubrí este excelente artículo del 4 de Agosto, “Los fantasmas de Bojayá” en el blog del Malcontento. Es como largo pero vale mucho la pena. Trata exactamente de la reubicación en Nueva Bellavista y la reacción de la población, sólo que en una versión menos edulcorada que la del Tiempo. Si algo se saca en limpio es que el único Malcontento no es el dueño del blog: Prácticamente todo involucrado en el proyecto le tiene su pero. Para la muestra dos botones sacados del artículo:

“Nunca estuvimos de acuerdo con como se hizo lo del nuevo pueblo, fue un chantaje”. Y así fue. Presencié en 2003 una reunión de la comunidad con Everardo Murillo, el responsable del proyecto por parte del gobierno nacional. Las opciones eran dos: o el nuevo pueblo tal y como lo habían diseñado los burócratas desde Bogotá o nada. Demasiados años de nada como para despreciar 265 casas nuevas.

… Rabia y resignación son los dos estados que más aparecen cuando se pregunta a estas gentes cómo están seis años después. Han tenido que esperar este tiempo para que un juez administrativo de Quibdo confirme que el Estado es responsable por omisión de aquella matanza, ya que recibió alertas tempranas de diferentes organizaciones días antes del suceso, advirtiendo de la inminencia de un choque armado de grandes dimensiones en pleno casco urbano. Seis años para escuchar eso y para sentir aun que no se ha hecho justicia.

¿Cuál es el análisis posible? ¿Mala administración?, ¿Necesidad de mayor presencia estatal?

No importa.

Porque es que, cuando se destinan $34.000 millones a reconstruir un pueblo y todo se desvanece en la desidia y en la corrupción, los análisis dejan de importar ¿Y Saben que más?

Si se destinan $34.000 millones más: No importa.

Si reeligen a Uribe: No importa.

Si gana Ingrid: No importa.

Si gana la señorita Colombia el próximo año: Esto si que no importa.

Si se “desmovilizan” 400000000 paramilitares más: No importa.

Si hacen metro: No importa.

Si legalizan la droga: No importa.

Si hacemos marchas cada improductivo festivo patronal: No importa.

Si el país se vuelve muy rico (esperen un momento: El país YA es muy rico. Alguien nos ha estado engañando…): No importa.

Si Colombia se gana el gordo en trillonario.com: No importa.

Si el café se utiliza para mover carros y se vuelve más caro que el petroleo: No importa.

¿Entonces que queda importando? Muchísimas cosas. Dos por lo menos:

  • La decencia básica humana
  • LA VERDAD.

Necesitamos una población civil obsesionada con la verdad. En todo nivel. Exigida a todos. No mas falso positivos.

Insisto en que necesitamos un gran pacto civil, neutro, laico, que sólo dependa de dos vectores: La colombianidad y la VERDAD. Necesitamos que los dos países que existen , el de los noticieros y el que se barre debajo del tapete, se integren.

La pobreza

Porque, y volviendo al tema de Bojayá, una de las vuelta de tuercas mental que tenemos que hacer es pensar que la pobreza no es solo comer chanfaina en cambio de champaña. los estudiosos modernos reconocen por lo menos tres dimensiones de pobreza (dependiendo de la escuela): El bienestar económico, las capacidades y la exclusión social. Sobre esta última reproduzco un fragmento de un artículo de Udaya Wagle, “Volver a pensar la pobreza: Definición y mediciones”, que encontré por ahí:

La exclusión social
La última dimensión de la definición y medición de la pobreza es la exclusión social. Es
posible que las personas sean pobres, por ejemplo a pesar de tener ingresos adecuados o
medios adecuados para sobrevivir, es decir, un consumo adecuado, incluyendo
alimentación, vivienda y vestido. De la misma manera, es posible que sean pobres
aunque sean normalmente capaces de producir cierto nivel de funcionamiento. Un
individuo con ingresos adecuados y una capacidad adecuada para producir cierto
funcionamiento puede que aún sea pobre si, por ejemplo, se ve excluido de las
principales actividades económicas, políticas, cívicas y culturales que se encuentran
inscritas en la noción misma de bienestar humano. Por lo tanto, el concepto de
exclusión social va más allá de las explicaciones económicas o de capacidad del
bienestar.

La invisibilidad también es una forma de mentir.

Enlaces relacionados:

Columna de Cristian Valencia en El Tiempo. La recomiendo siempre para limpiarse de cucarachas la cabeza.

Escrito por populachero

Agosto 10, 2008 a 11:03 pm

Escrito en comunicacion, medios

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4 comentarios

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  1. seroban hata un avion fallando

    bellabisteños ladrones

    Septiembre 20, 2008 a 3:50 pm

  2. manden otro tanto mas para que sigan llenando sus bolsillos politicos corruptos

    bellabisteños ladrones

    Septiembre 20, 2008 a 3:53 pm

  3. Lo que quise decir en el post es que asignar culpas en este caso no es tan sencillo. Gracias por sus comentarios.

    populachero

    Septiembre 30, 2008 a 6:24 pm

  4. la verdad es Cristo, como un pacto scial laico, Cristo es el mediador por excelencia, nos falta volver la mrada a Dios para que algo importe.

    rosa

    Diciembre 1, 2008 a 7:45 pm


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