P O P U L A C H E R O

Análisis incesante de los discursos populares que nos rodean

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Cómo desaprovechar twitter al máximo

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Notas sueltas sobre twitter

FICCIÓN DE 140 CARACTERES

RECUERDO QUE mis comienzos en twitter coincidieron con el lanzamiento de un provocativo concurso de ficción (ciencia ficción (sic) para ser exactos) en 140 caracteres o menos, organizado por http://twitter.com/scifitwit. Participé con gusto y disfrute leyendo el trabajo de los demás twitters. Aquí hay unos ejemplos del material enviado:

joseluiszarate CÓMO ACABÓ LA HUMANIDAD. El DNA tenía fecha de caducidad.

joseluiszarate CÓMO ACABÓ LA HUMANIDAD. El cubito de antimateria cayó sobre la mesa.

joseluiszarate CÓMO ACABÓ LA HUMANIDAD. Apareció en el horizonte la palabra FIN, y empezaron los créditos.

joseluiszarate CÓMO ACABÓ LA HUMANIDAD. Cuando murió, ese solipsista demostró estar en lo correcto.

joseluiszarate La invasión de los Intangibles fue un éxito, pero nadie se enteró.

jorgitomacumba Al extinguirse la última mujer, la humanidad se fue apagando en una completa barbarie de paz y armonía…

jmvela a 9800 millones de kilómetros de Ponferrada, pensaba que nadie había llegado más lejos, hasta que vio una lata vacía de cocacola

jmvela menudo varapalo al orgullo humano cuando, tras descifrar el primer mensaje extraterrestre, vieron que se dirigía a los delfines

TazadeForges El hombre creó al robot. El robot, al Hiperordenador. Éste soñó, por error, a Dios. Y Dios creó al hombre.

TazadeForges Cuando su tostadora murió, DA-42 fue el primer robot en llorar. Los técnicos jamás dieron con explicación alguna. El amor es así.

Me atrevo a decir que esta era todavía la fase de los early adopters, y llegué a pensar que cosas como estas iban a ser de todos los días, y aunque no fue así, la experiencia diaria de twitter ha sido una de descubrimiento de más y más posibilidades, por lo menos hasta hace un tiempo.

Luego de esta introducción, la pregunta con la que quiero empezar el post es esta: ¿Fue el concurso de ciencia ficción un uso correcto de twitter? ¿Se ajustaría a las gramáticas de twitter que están empezando a aparecer? ¿Fue este concurso productivo?

PERO SI TWITTER ES LA MEJOR FORMA DE PERDER EL TIEMPO…

De acuerdo, no para todos. No para la mayoría que está llegando “a ver cual es la oevonada”, lo que justificaría la aparición de no una, ni dos sino 50,000 guías sobre cómo usar twitter -al día, sin exagerar- en las que se aconsejan perogrulladas equivalentes a:

  • No insultes a la gente (Que equivaldría, en el mundo real a “no insultes a la gente”)
  • No seas aburrido (Que equivaldría, en el mundo real a “no seas aburrido”)
  • Respete para que lo respeten (Que es el equivalente a la frase de la pelada que se sube por detrás a vender dulces al bus y la amenazan con una cruceta, “Respete para que lo respeten”)
  • Se honesto y no hagas nada en twitter que podría llegar a costarte tu trabajo.

En poca palabras haz el bien y no el mal.

Aunque admito, que no siempre los items de la inevitable lista (¿Es que ya no hay otra forma de presentar la información en Internet?) son insoportablemente obvios, y a veces hasta se da algún consejo clave para empezar en twitter.

Tales guías serían muy divertidas si no fuera porque en el fondo hablan de un discurso oficial sobre lo que twitter debe y no debe ser. Sobre lo políticamente correcto. Y aunque no es el fin del mundo, si es una práctica que va en contra de la esencia misma del éxito de los medios sociales: el permiso para que el usuario se apropie de ellos.

Mi llamado es a apropiarse de twitter, y usarlo incorrectamente. Sólo para ver qué pasa, para encontrar sus aristas, sus límites. sus posibilidades.

No propongo oponer al uso hipercorregido de twitter un uso irreverente o reaccionario, al contrario: Oponer un uso propositivo de twitter, en el que alguien va a tener que tomar riesgos -Como el del concurso de ciencia ficción, que bien pudo haber sido un fracaso, pero un fracaso virtual sin víctimas que lamentar- (Por supuesto para no caer en la tentación de pedirle peras al olmo, el uso propositivo definitivamente no es para las cuentas corporativas). Alguien lo está haciendo en este momento. De hecho es la norma, no la excepción.

En este post corro el riesgo de caer en la paradoja de proponer un uso correcto de twitter al proponer un uso incorrecto. Por supuesto la realidad es mucho más simple: La realidad es que ambos tiene cabida, y muchos otros que a nadie se le han ocurrido hasta ahora. Sólo quería presentar este post como una especie de liminares a un anti-guía de twitter. Una forma de equilibrar los discursos.

“Pero si dice que las guías también tiene cabida, ¿Entonces qué es tanto de lo que se queja?” No sé, desde mi experiencia personal las guías totalizantes destruyen el placer de ir descubriendo las cosas por uno mismo. De equivocarse. Entiendo que mucha gente no tenga tiempo y necesita resultados ahora: Ese es el tipo de personas que no quiero “amistar” en twitter. (¿Ya mencioné que para mí es una inmensa pérdida de tiempo?)

Por otro lado me motiva otra idea que me está dando vueltas en la cabeza y que me gustaría discutir: ¿Existe un discurso oficial de Internet? Todas las nuevas formas de interacción humana en Internet recogidas bajo la denominación de origen 2.0, han dado cabida a una explosión de representatividad para diferentes formas de ver la vida. Pero también han permitido el afloramiento de una innegable inteligencia colectiva (¿o varias?).  Y la inteligencia, lo vivimos en carne propia, puede ser sesgada.

Quiero decir, ¿Existirán formas Flickr, Digg, Twitter de ver la vida? Es lógico que diferentes herramientas con diferentes características atraigan a personas con diferentes idiosincracias. También es lógico que diferentes formas de agregación social de contenidos beneficien ciertos discursos sobre otros. ¿O no hay tal y, por ejemplo en Flickr, todas las voces encuentran la forma de abrirse paso?

Todo se resume en una pregunta mucho más abstracta ¿Está Internet cerca de volverse un mapa del mundo, o desde el punto de vista global estamos en la etapa de los early adopters? ¿Lo está twitter o tiene sentido de hablar de una forma correcta de apropiarse de él?

Creo que como en muchos de los productos modernos que tienen éxito, twitter es un cúmulo de detalles que logran el salto de “gustar” a “fascinar”. Y uno de los detalles más sutiles es la preservación de la pregunta original ¿Qué estas haciendo?

Porque es un símbolo de la ética del permiso sobre la que están construido los proyectos de medios sociales exitosos. Flickr nunca le dijo a sus usuarios qué tipo de imágenes debían compartir. Facebook nunca le dijo a sus usuarios qué tipo de grupos debían crear y todos hemos visto los resultados: Grupos que van desde una banalidad que creiamos imposible hasta lo que de hecho, tiene una posibilidad de hacer una diferencia en el mundo.

¿Qué estas haciendo? Es una etapa que superamos porque teníamos permiso. ¿Que etapa vamos a superar, qué norma vamos a cuestionar mañana?

La gramática de twitter, busca crear su ciudadano modelo.Tomemos como ejemplo uno de los mitos del buen uso de twitter: el del equilibrio necesario entre seguidores (las personas que ven mis actualizaciones) y seguidos (las personas de las que veo actualizaciones) Se supone que si me tomo el trabajo de seguir a alguien y esta persona no me sigue, es una especie de grave ofensa y debería negarle el saludo. Así que lo saludable es tener un número igual de seguidores que de seguidos, o mejor aún: tener muchos más seguidores que seguidos, porque eso significa que estoy en el camino de convertirme en un gurú.

Yo por mi parte tengo mucho más seguidos que seguidores y esa es la forma particular en que uso twitter. No me importa que @guykawasaky o @zaibatsu no me sigan, para mi sólo son fuentes de (muy buena) información. Para que me van a seguir si yo no tengo nada del otro mundo que decir, y además escribo exclusivamente en español ¿Los pobres van a tener que aprender español para no dañar el sagrado equilibrio de twitter? De hecho aunque sigo a 218 personas que no me siguen (una cantidad) tengo 317 “amigos” es decir personas que me siguen y que los sigo (A propósito, el nuevo significado 2.0 de amigo da para otro post). ¿Qué significa? Absolutamente nada. No son 317 amigos en el sentido que puedo pedirles $10,000 a cada uno para cuadrarme lo del mercado. De hecho, de acuerdo al número de Dunbar (la cantidad de individuos con los que una persona puede mantener una relación estable, aproximadamente 150) ya me pasé por más del doble. Pero así es twitter confuso, desordenado, construible cada día.

Las guías se justifican en la medida en que el miedo (inexplicable) a que twitter no llegue a ser tan grande como Facebook motiva a que sus usuarios salgan a venderlo, por decirlo de alguna forma. Pero es que ¿Para un lego el concepto de twitter es tan confuso?

Lo que resulta paradójico es que uno de los atractivos de twitter que los early adopters quieren salir a vender, es la variedad de usos que le han encontrado. La pregunta original What are you doing? Sólo sirve como una pieza de nostalgia que marca la evolución incesante de la herramienta. Pero precisamente estos early adopters, que encuentran nuevos sentidos de twitter cada día, quieren formalizarlos en unas instrucciones de uso, en una gramática de twitter

(Aquí va otra de mis digresiones… Este rasgo característico del ser humano, su obsesión con los procesos terminados, es el mismo que lo lleva a creer a rajatabla en la teoría de la evolución y simultáneamente considerar al ser humano no una transición sino un punto de llegada…que el resto de la naturaleza sea la que evolucione).

Pronto volveré sobre el tema, con ideas más organizadas en la cabeza.

P.D: ¿Cómo se relacionará la necesidad de delimitar a twitter con la necesidad de definir las condiciones para que algún día fracase y podamos burlarnos?

Escrito por populachero

Marzo 25, 2009 a 12:24 pm

Escrito en comunicacion, cultura pop, internet, vida digital

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El día que mi jefe entró a twitter

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Esta es una fábula que le puede pasar a cualquier “hiperconectado“:

Luego de haber establecido su blog, su cuenta en last.fm (que viene antes de blip.fm), sus respectivos avatares en Facebook, MySpace (sólo por probar), LinkedIn, Slideshare, Flickr, youTube, Technorati, Friendfeed, Mybloglog, Hi5, incluso Stumbleupon (que casi nadie usa en nuestras latitudes), llega el momento de probar lo último en charangas en Internet.

Él es curtido. Para él crear una cuenta es tan natural como respirar. Cierto es que le habían dicho que “esa vaina de twitter no le veo la gracia”, pero él (o ella) no traga entero.  

Así que entra a twitter. Las reglas son simples: Responder periódicamente a la pregunta ¿Qué estás haciendo? (Pregunta irremediablemente en inglés. Tal vez el único “pero” que tiene esta maravilla del mundo moderno que es twitter) Pero pronto se da cuenta que va mucho más allá. Es un chat, es un muro de lamentaciones, es un lugar de contactos, es un agregador de noticias, es una mamadera de gallo.

En resumidas cuentas, es su nuevo campo de juegos. Hasta que un día escucha la fatidica pregunta: “Martinez, ¿Usted si sabe que es esa vaina de twitter” “Nada jefecito: es como un blog pero con menos opciones” Dice el sentido de supervivencia del cerebro de Martinez, que instintiva e inmediatamente se da cuenta que está protegiendo algo sagrado. Así pasan los diás felices en twitter, participando en conversaciones intrascendentes, a veces infantiles, pero que se vuelven un necesario desfogue diario, instantáneo y grátis.

Pasan los días felices de lanzar mensajes en una botella de 140 palabras a ese mar digital, sin saber quién los va a recibir, quién los va a responder. No importa.

Hasta que vuelve la preguntadera: “Pues ya abrí una cuenta en twitter, pero eso es cómo culo, ¿no?” Pues si la verdad que si, la mía casi no la uso. Ya perdió la gracia” ¡Qué mentira más grande! Porque la afición a twitter no hace más que crecer. Porque de pronto esos completos desconocidos, refugiados detrás de sus nombres fantásticos y llamativos avatares, empiezan a mostrar una personalidad reconocible, empatizable. Sumado a la facilidad, a la bendita facilidad, y velocidad y anonimato que permite hasta revelar las cosas que nunca le había contado a nadie, o para no llegar tan lejos, revelar destellos del alma, de ese interno ser que es el que realmente somos y el que tenemos que llegar a ser, según Nietzche.

Como todos los gestos inconcientes que revela una persona concentrada manejando su carro, pendiente del tráfico o como los secretos mediatizados del Postsecret blog.  

Hasta que llega el fatídico día: “Ya le estoy cogiendo el hilo a eso de twitter. ¿Cuál es el suyo para agregarlo” Y de pronto Martinez escucha que algo se rompe, pero no está seguro que es. 

Nada volverá a ser como antes….

La privacidad vuelve al ruedo

No se trata de que Martinez sea en verdad por las noches, Verónica, la principal atracción de una reconocida güisquería o que le esté vendiendo los secretos de la compañía a los rusos. Pero si hay el ocasional “Hoy no tengo ni cinco de ganas de trabajar” o similares. Tampoco se trata de que Martinez entró a twitter por coerción: Él decidió utilizarlo y atenerse a las consecuencias. No es una nececidad fundamental y puede dejarlo cuando quiera. Pero todas estas consideraciones sólo hacen la cuestión más complicada.

Twitter es una fiesta. Ese es el gran salto frente a un blog o Facebook, en los que de todos modos es necesario enfrentar decisiones sobre la privacidad (La regla de oro es: No escriba nada que no podría mostrarle a su abuelita) Pero twitter es una fiesta, una fiesta abierta con miles de voyeurs y esa es la gran diferencia.

Por supuesto una solución es hacer un compromiso y proteger sus actualizaciones para que sean privadas*. Y perder algunas oportunidades de contacto. Además al final no va a evitar que su jefe insista en seguirlo.

Mi predicción es que a medida que la comprensión de los medios sociales madura, la privacidad va a estar en el absoluto centro de la discusión. Vamos a ver un incremento de redes verticales abiertas, primero (este es obvio) motivadas más por una limpieza de contenido, a redes privadas en las que es relativamente fácil entrar (confirmar un correo y esas cosas) más para disuadir spammers y trolls, hasta redes por invitación solamente, con estrictas reglas de ingreso y permanencia.

La privacidad va a ser el centro de la discusión, y va a ser un valor al que las marcas van a querer asociarse (como lo son ahora “ecológico”, “seguro” o “saludable) Tal vez es hora de aumentar la pirámide de Maslow:

Por ejemplo, Intelligentpeople.com, una red de citas que exige pasar una prueba de coeficiente intelectual para poder entrar. Esta es la punta del iceberg, por supuesto.  

El caso es que nuestro querido Martinez y los demás hiperconectados están en una constante tensión, en un constate redefinir el valor que dan a su privacidad. Más acceso, más facilidad, más conexión, menos privacidad. Atención vs. privacidad.

La cuestión no es nueva. Data de la época en que se acuñó el brillante concepto de “aldea global” (recuerden: Pueblo chico infierno grande) pero las respuestas que se dan al problema son tan nuevas como la última tecnología que aparece a la vuelta de la esquina.

Puede que el comportamiento de Martinez en twitter no cambie mucho, pero el solo hecho de que ahora tenga que pensar dos veces antes de escribir una actualización, es lamentable. O tal vez no. Tal vez el hecho de que tenga que pensar dos veces antes de escribir una actualización será agradecido por algunos de sus seguidores, cansados de leer estupideces.

*No tengo nada en contra de crear perfiles privados en twitter. Precisamente una de sus maravillas es el PERMISO que está connotado en la misma plataforma, para usarla como se me de la gana (exceptuando spammin´, trollin´) Y la comunidad twitera entiende y repeta eso.

Escrito por populachero

Octubre 10, 2008 a 10:50 pm

Escrito en comunicacion, cultura pop, internet

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