Acerca de la carta abierta al CONPES para proteger “compartibilidad”

2 04 2008

Confieso, como “Pattoncito” que no soy versado en términos como Copyleft o Creative commons. Confieso que nunca había oído de algo llamado CONPES y que además fuera el Consejo Nacional de Política Económica y Social. Me atrevo a confesar inclusive, que pensaba que los profundos cambios en propiedad intelectual en el mundo, sólo nos tocaban a los colombianos indirectamente. Confieso que estaba equivocado.

Los hechos

Estos son los hechos (hasta dónde los entiendo): Un documento próximo a presentarse al CONPES por parte del departamento Nacional de Planeación, del que se conocen sólo borradores porque el documento no se ha hecho público, ha causado revuelo -como dicen las señoras - en la blogosfera colombiana; después de que fuera criticado en equinoXio por Carolina Botero “experta en la materia y abanderada del tema de creative Commons en Colombia” según el mismo Pattoncito. Se encuentra en esta página una carta abierta dando recomendaciones para que no se pasen por alto las realidades de la cultura digital en el documento. También está disponible una versión que puede ser firmada digitalmente La cultura digital es ignorada en el proximo documento Conpes.

Reflexiones

En cambio de limitarnos a reproducir el texto, preferimos ejercitarnos en unas reflexiones al margen, con el permiso de los expertos:

  1. ¿Cuántos bitacoreros conocen así sea a grandes rasgos los límites que tenemos de apropiación y reproducción de material por la red? Yo por ejemplo he utilizado logos corporativos de otros portales (aunque como supongo que les genero tráfico…)
  2. Es muy bueno que existan personas como Carolina botero que por lo menos llamen a la reflexión, pero la responsabilidad de hacer la tarea de buscar la información pertinente siguen siendo las personas a las que estas decisiones las van a afectar directamente…así tristemente como en todo las decisiones las tomen otros. ¡Qué bueno sería organizar más foros y charlas acerca de la propiedad intelectual para los medios digitales!
  3. Hay que tener en cuenta que Internet es una terra nova legislativa no sólo para Colombia sino para el mundo entero. Nos estamos adaptando a nuevas realidades con una rapidez inimaginable hace algunos años. Pero existen países con una experiencia mayor en estos temas que se deben tomar como referente, teniendo las herramientas para transformar estas experiencias. Que no pase como con nuestro sistema de salud copiado de uno de los peores del mundo.
  4. Hay que ser cuidadosos en asignar responsabilidades donde sea necesario. Es muy fácil montarse en la protesta del día, sin análisis. Hay que tener en cuenta que en el debate de la propiedad intelectual participan tres entes: el que crea la obra, el que la necesita y el intermediario entre los dos anteriores. La idea es que queden todos contentos. Lo bueno es que la misma red ya se están creando estadios donde se puede dar el flujo libre de información y que todos reciban un beneficio (monetario o de otro tipo). La carta abunda en ejemplos concretos.
  5. La parte más difícil de regular la red: ¿Si tengo un canal de comunicación global, quién debería regirme? Mi país de origen es la respuesta que primero salta a la mente, pero no es tan sencillo. El problema con Internet es que la tecnología hace la copia excesivamente fácil, “irrastreable” y global; como se ve en este artículo para el caso chileno, país que tiene una legislación para Internet mucho más avanzada: ABC del Copyright en Internet. Creative commons y Copyleft presentan soluciones parciales, pero como con cualquier problema la mejor solución es siempre mayor comprensión. Sólo así se logra una autorregulación que se contraponga a la ceguera estatal

La conclusión

El mundo le apuesta a la compartibilidad. Sin trucos, son simplemente los tiempos que corren ¿Cómo está Colombia interviniendo en todo esto? Cito parte del texto de la carta de Carolina Botero:

7. En Colombia: También tenemos ejemplos claros. Los datos del Sistema de Información para la Biodiversidad del Instituto Von Humboldt, el Banco Nacional de Objetos de Aprendizaje del Ministerio de Educación y particularmente la participación que en él tiene la Universidad Pontificia Bolivariana, la sección de participación del diario El Tiempo, Orfeo (software libre desarrollado por la Superintendencia de Servicios Públicos), artistas como Calambuco, Colombitis, Silvia O, festivales como Medelink, emisoras como Altair, han apostado por sistemas alternativos que les permiten a los usuarios una experiencia diferente frente al acceso a la música, al conocimiento, a la cultura, a la educación, etc.

Si todas estas realidades y muchas otras similares que deben andar por ahí no están siendo tenidas en cuenta ni para bien ni para mal en la planeación de la legislación de propiedad intelectual, por supuesto que me uno a la iniciativa.





POPULACHERO no se repone de semana santa

31 03 2008

Perdonarán los dos o tres lectores fieles que ya tiene este humilde blog (¡Pronto seremos muchos mas!) que me tomara un fin de semana tan largo: no escribo desde el viernes. Pero es que tenía que recuperarme de la semana santa, que estuvo agotadora. Gracejo aparte, POPULACHERO recomienda a los niños que no inventen excusas: siempre sean los primeros en admitir sus errores, lo que deja desarmado a sus detractores.

Como un buen artículo se demora hasta la noche, porque estoy en otros menesteres menos importantes pero, ¡ay! más socialmente aceptados que bloguear, les dejo dos muestras de mi afecto. La primera es un poema salido directo de la redacción de POPULACHERO para que vean que no somos solo cerebro superior e inteligencia: también tenemos nuestro corazoncito. Va a dedicado a todos los bitacoristas latinoamericanos que redescubrieron el arte perdido del diario.

Lo segundo es una breve lista de lo que sube y lo que baja en tendencias culturales, a nuestro criterio por supuesto. ¿Puede llegar a convertirse en una sección fija? El tiempo lo dirá.

Escribo

Escribo por escribir,

porque anhelo que algún día se considere respetable.

Escribo para ahuyentar,

escribo por la razón que el perro se masca las pulgas.

Escribo para no quedarme dormido

sobre esta magma tan lenta.

Escribo como ejercicio de piedad con la tinta

inquieta en el esfero desconcertante.

¿Escribo?

Eso antes de todo.

Y ahora lo que sube:

- El comic, tanto en libro (”salta cachorro” o “El capitán Alatriste”, por ejemplo), en red y en películas (ver el nuevo Batman y el Tin Tin)

- Las viejas historias con nuevos ropajes, verbigracia la nueva mujer biónica.

- Los libros de fábulas empresariales (lo comentaré más adelante)

- Una nueva ola verde, más conciente (y más asustada ahora si), con más datos manejados por científicos verdaderos y no por ecologistas de dudosa higiene o preparación.

…y lo que baja:

- La ida bienal a teatro para muchos cachacos. Ojalá no pase la fiebre. Vean si no, este artículo de Nicolás Morales sobre la pobre recepción del teatro en Colombia al que creo que no le falta razón: sopor i piropos.

- Las notas de entretenimiento de todos los años acerca de semana santa que son igualiticas, las mismas peregrinaciones, las misma notas sobre la falta de pescado o la suciedad del pescado o cómo preparar el pescado… y por supuesto las películas de semana santa donde un Jesús teutón y mal alimentado, parece el miembro perdido de Crosby, Still & Nash.

- ¿Las redes sociales? Primero fue el desespero de muchos con MySpace: que no es fácil de utilizar, que tiene problemas de seguridad, que se cae…Ahora ya escucho a algunos desesperados de su FaceBook, en especial porque les quita la mitad de sus vidas productivas; también está el “escándalo” de los empleadores que utilizan Facebook como una herramienta para esquilmar desocupados.

Que existan tantas críticas y que aumente el número de usuarios exponencialmente (en Colombia la tercera página más visitada es Facebook, MySpace la novena), indica que estamos ante un fenómeno que llegó para quedarse. ¿Cómo será la red social del futuro? Estoy seguro que muy diferente a la de hoy en día, pero va a ser una realidad cotidiana. Estoy seguro también que va a entrar en el hall de la fama de productos culturales que están permanentemente a punto de desaparecer. Su miembro más destacado: El libro.